Proposición 14: Vota NO

La Proposición 14 de California es una medida de bonos por 5.5 mil millones de dólares que aparecerá ante los votantes de California en noviembre. Su propósito es financiar el California Institute for Regenerative Medicine (CIRM), que se creó con la Proposición 71 del 2004. En un momento en que la importancia de la salud pública nunca ha sido tan clara, la Proposición 14 merece la firme oposición de cualquiera que se preocupe por la vida humana, la ética de la investigación y el gasto público responsable.

A principios de los años 2000, la investigación con células madre embrionarias se veía como un tesoro inexplorado para la investigación médica. Como las primeras células del desarrollo del organismo humano, las células madre, se multiplican para formar cada parte del cuerpo, los investigadores plantearon que esas células podrían usarse para cultivar rápidamente distintos tipos de tejido humano y así tratar varias enfermedades devastadoras.

La clonación humana iba de la mano con las células madre. Con células madre obtenidas del clon de un paciente, los médicos podrían conseguir tejidos para tratamientos que el cuerpo del paciente no rechazaría como algo ajeno.

Esa era la visión optimista de principios de los 2000, cuando muchos en la comunidad científica se lamentaron de las restricciones que George W. Bush impuso en el 2001 al financiamiento federal de la investigación con células madre que destruye embriones. En el 2004, California decidió de manera agresiva tomar la delantera y financiar esta investigación con una medida de bonos por 3 mil millones de dólares, la Proposición 71.

Con toda esa promesa, ¿por qué no debería el estado seguir financiando una investigación que suena tan importante? Aquí están las razones:

  1. Devalúa la vida humana: La Proposición 14 financia investigación con células madre que requiere la creación (mediante clonación) y la destrucción de embriones humanos. Estos son organismos humanos con conjuntos de ADN completamente únicos, nunca antes vistos en la historia humana, que no son una carga para la autonomía de ninguna madre existente. Crear vida humana mediante clonación, solo para usar las células de ese ser vivo en la investigación, convierte la vida humana en un instrumento y la devalúa.

    Es más, el uso de esos embriones es innecesario. Las células madre adultas (es decir, células madre que provienen de fuentes que no son embriones y que no causan la destrucción de un organismo humano) ahora se pueden llevar al mismo estado pluripotente de las células madre embrionarias, capaces de replicarse y dividirse en casi cualquier tipo de tejido humano. Se llaman células madre pluripotentes inducidas, y funcionan igual que las células madre embrionarias, solo que son más baratas y más sencillas de obtener.

    La obsesión por las células madre obtenidas de embriones humanos clonados y destruidos siempre ha estorbado el apoyo político unido a esta investigación. Convierte el tema de la investigación con células madre en otro frente de nuestra lucha política y cultural por el aborto legalizado, cuando esto es innecesario.

  2. Responsabilidad en el gasto: Los defensores de las células madre embrionarias argumentaban que los problemas morales de la investigación con embriones eran insignificantes comparados con el enorme potencial de desarrollar nuevas curas y tratamientos. Afirmaban que el rendimiento médico y financiero en curas y tratamientos superaría con creces el costo de una inversión de 3 mil millones de dólares en bonos. Esos beneficios no se han hecho realidad, para vergüenza de quienes apoyan la Proposición 14.

    Esto es lo que encontró el San Francisco Chronicle cuando informó sobre el tema en el 2018: “Ni una sola terapia aprobada a nivel federal ha resultado de la ciencia financiada por CIRM. La ganancia financiera que se predijo no se ha hecho realidad. La mayor parte de los fondos de CIRM se ha ido a investigación básica, programas de capacitación y la construcción de nuevos laboratorios, no a ensayos clínicos que prueben el tipo de curas y terapias que se suponía que esos miles de millones de dólares iban a entregar.”

    ¿Por qué fue tal fracaso? CIRM le apostó al caballo equivocado: la investigación con células madre embrionarias. Resulta que, cuando las células pueden convertirse en cualquier parte del organismo humano, lo hacen sin control. Las células madre embrionarias tienen muchas más probabilidades de causar tumores cancerosos que de servir como material adecuado para tratamientos.

    En cambio, las células madre adultas se han convertido rápidamente en el estándar de oro de la investigación con células madre, con decenas de miles de personas que reciben tratamientos con células madre adultas cada año y más de 3,500 ensayos clínicos en curso o ya terminados. Por su capacidad más limitada de división celular, las células madre adultas son más controlables y, por eso, más útiles. Incluso CIRM se ha visto obligado a llegar a esta conclusión, desviando más de su dinero hacia la investigación con células madre adultas.

En un mundo que lucha por salir de la pandemia del Coronavirus, está claro que CIRM ya no merece financiamiento público, a menos que cambie por completo su enfoque y se aleje de toda investigación que implique la creación y destrucción de embriones, dedicándose de manera exclusiva a las células madre adultas y a las células madre pluripotentes inducidas. Cualquier otra cosa sería un desperdicio inmoral de dinero y de vida humana. Por todas estas razones, Right to Life exhorta a quienes nos apoyan a votar NO en la Proposición 14.

*Nota: Right to Life of Central California es una organización sin fines de lucro 501(c)(3) que no toma posición sobre candidatos ni partidos políticos. Legalmente podemos participar, y participamos, en defensa limitada de propuestas legislativas, incluidas las iniciativas electorales de California.*

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