Salida rápida

Por qué importa esta labor

Nadie debería enfrentar a solas el momento más difícil de su vida.

Cada día en el Valle Central, una mujer se entera de que está embarazada y siente que no tiene a quién acudir. Un estudiante se pregunta si su vida de verdad ha importado. Una mamá carga un duelo del que nunca ha hablado en voz alta. Desde el bebé en el vientre hasta el vecino que se acerca a la muerte, creemos que cada uno de ellos merece que alguien esté ahí.

La necesidad es local

Rara vez es un debate. Casi siempre es una persona.

La mayoría de las mujeres que consideran un aborto no dicen que están tomando una decisión libre. Dicen que se sienten acorraladas: por el dinero, por una relación, por el miedo, por ese mensaje silencioso de que están solas. La decisión se siente menos como libertad y más como la única puerta que les queda abierta.

Estamos convencidos de que cuando una mujer recibe ayuda de verdad en lugar de presión (una persona que se queda, recursos con los que puede contar y una comunidad que cumple sus promesas), la puerta que parecía cerrada se vuelve a abrir. Esa convicción es sencilla, pero cambia el resultado.

Y esto va más allá del aborto. Nos oponemos a la eutanasia y al suicidio asistido porque la dignidad no es algo que la enfermedad, la discapacidad, la dependencia, la edad o el sufrimiento puedan borrar. Una cultura que protege la vida debe estar con los no nacidos, los vulnerables, las personas con discapacidad, los enfermos graves, los que se acercan a la muerte y las familias que pasan apuros económicos.

Por eso nuestra labor se mantiene cerca de la gente. No empezamos con lemas. Empezamos con presencia: acompañando a las mamás, preparando a estudiantes y familias, y caminando con quienes todavía están sanando.

16 Mamás eligieron la vida el año pasado, porque alguien se negó a dejarlas enfrentarlo solas.
5,600 Estudiantes y padres que cada año reciben educación compasiva y adaptada a su edad.
35+ Mujeres y hombres que encuentran sanación cada año a través de Rachel's Vineyard.

Cómo respondemos

Una respuesta conectada para momentos reales de necesidad.

Tres caminos, una promesa: encontrar a las personas donde están y quedarnos con ellas en lo que viene después.

Presencia

LIFEHOUSE

Presencia en la banqueta, oración y ayuda práctica acompañan a las mujeres en el momento exacto en que una decisión se siente imposible, y siguen caminando con ellas mucho tiempo después.

Mira cómo ayudamos a las mujeres
Claridad

Educación

Presentaciones adaptadas a cada edad ayudan a estudiantes y familias a entender la dignidad humana y el desarrollo fetal, y les dan palabras para hablar de la vida con confianza y compasión.

Conoce nuestra labor educativa
Sanación

Rachel's Vineyard

Retiros confidenciales acompañan a mujeres y hombres que cargan un duelo después de un aborto, ofreciendo un camino seguro hacia la sanación, la esperanza y la paz.

Encuentra sanación después del aborto

Por qué vale la pena.

"Creo en cuidar a las mamás que están en crisis y a sus bebés. En hacerles saber que no están solas."
Andria, voluntaria en la banqueta
"Muchas gracias por estar ahí para quienes no tienen orientación ni apoyo ante un posible aborto."
Donna, colaboradora de RTLCA
"Un humano es un humano, por más pequeño que sea. ¡Gracias por enseñarnos la importancia de un bebé y que un bebé importa!"
Compartido por un estudiante de tercer grado después de una de nuestras presentaciones

La esperanza se vuelve local cuando alguien decide estar presente.

Ese alguien puedes ser tú. Acompaña a las mamás, los estudiantes y las familias del Valle Central, y ayuda a escribir la siguiente historia que comienza porque nadie les dio la espalda.