Pídele a Jerry Brown que vete la SB 320
Animamos a quienes nos apoyan a oponerse a la SB 320 pidiéndole al gobernador Jerry Brown que vete este proyecto de ley.
Puede que Jerry Brown sea un demócrata proaborto, pero ya ha vetado antes malas leyes proaborto. Necesita que tú le digas por qué la SB 320 es un mal proyecto de ley.
Para mandarle un correo al gobernador, entra a https://govapps.gov.ca.gov/gov39mail/. Hasta abajo de la pantalla puedes poner tu nombre, tu correo y escoger en el menú desplegable el tema sobre el que quieres comentar. Baja hasta encontrar “SB00320\Public university student health centers: medical abortion readiness.” Después de darle al botón de “continue”, puedes indicar tu postura (“Con”) y pegar una carta de oposición. Puedes usar tus propias palabras, o simplemente copiar y pegar la carta de muestra que preparamos en Right to Life y que encuentras al final de esta publicación.
Contacta a Jerry Brown hoy mismo. ¡Tu voz importa!
Estimado gobernador Brown:
El aborto es una de las decisiones más difíciles que una mujer puede enfrentar en su vida, y aun así muchas pasan por él sin conocer las alternativas y el apoyo que existen para las nuevas mamás, sobre todo para las que están tratando de terminar sus estudios. Como residente y votante de California, le pido que vete la SB 320.
Con la SB 320, mujeres muy jóvenes en edad universitaria, algunas de ellas menores de edad, tendrán acceso a abortos químicos en los centros de salud estudiantil de CSU y UC para el 2022. El aborto químico consiste en dos medicamentos distintos. El primero, conocido comúnmente como Mifepristone o RU-486, bloquea la liberación natural de progesterona. El segundo, Misoprostol, provoca artificialmente la pérdida del bebé.
Durante este procedimiento de aborto químico, la mujer puede experimentar dolores muy intensos y puede llegar a ver con sus propios ojos cómo termina la vida de su bebé. Los riesgos de salud son numerosos y serios. El proceso tarda días en completarse y puede traer efectos secundarios emocionales y físicos graves, incluyendo sangrado abundante, que puede incluir la expulsión de coágulos de sangre tan grandes como un limón, náuseas, vómito, diarrea y fiebre, que puede ser señal de una infección seria, de un embarazo ectópico o de una expulsión incompleta. Los riesgos de salud van mucho más allá de un “periodo abundante”, y la gran mayoría de los centros de salud estudiantil y de los dormitorios universitarios no están equipados para atender problemas tan serios. De hecho, el proyecto de ley sigue sin exigir que los centros de salud tengan un acuerdo con proveedores médicos locales para brindar servicios y apoyo en caso de complicaciones.
Las enmiendas al proyecto de ley hacen poco por corregir estos problemas tan serios. Primero, no cambian las condiciones insalubres ni la falta de preparación de un dormitorio universitario y de una clínica de salud estudiantil para atender a mujeres que pasan por un aborto químico. Segundo, hacen poco por resolver las preocupaciones de responsabilidad legal para las universidades, a las que ahora se les obliga a involucrarse directamente en la provisión de abortos, con todos los resultados adversos de salud que pueden derivarse. Además, aunque el proyecto de ley afirma que todo este programa se financiará con fondos privados, no ofrece ninguna garantía que impida que dinero del Fondo General del estado, o de las colegiaturas de los estudiantes, se use para sostener el programa. El financiamiento público del aborto es algo a lo que se opone una fuerte mayoría de los estadounidenses y millones de californianos. El estado también se está involucrando directamente en la práctica de proveer abortos de una manera desproporcionada frente a cualquier esfuerzo por ofrecer alternativas al aborto, como recursos de adopción o recursos para que las mamás jóvenes continúen sus estudios. Como resultado, el proyecto de ley podría implicar violaciones de la Weldon Amendment federal. Por último, obliga a numerosos empleados estatales a involucrarse directamente en la administración del aborto sin mencionar siquiera exenciones de conciencia.
Creemos que California debería darle mayor prioridad a recursos como guarderías dentro del campus, opciones de vivienda para mamás con sus hijos y familias, horarios de exámenes flexibles, oportunidades para que las estudiantes embarazadas o con hijos tomen un descanso temporal sin perder becas ni préstamos, u otros recursos para las mamás estudiantes como sillas de carro para bebé, pañales, ropa de maternidad, ayuda con transporte, ropita de bebé, capacitación para el trabajo, ayuda con vivienda, carriolas y clases para padres. La maternidad no es incompatible con el éxito académico, y las mujeres que eligen este camino merecen apoyo.