Francis Collins al NIH: el primer tropiezo provida de Trump

El presidente Trump acumuló un sólido historial de logros provida en sus primeros meses en el cargo. Emitió órdenes ejecutivas para cortar el financiamiento a los proveedores de aborto en el extranjero, a las operaciones de planificación familiar de las Naciones Unidas y a los servicios de Planned Parenthood ofrecidos bajo el Título X. Impulsó en la Cámara de Representantes un proyecto de ley de salud que elimina decenas de miles de millones de dólares en subsidios anuales para los planes médicos que cubren el aborto, y corta la mayor parte del financiamiento federal a Planned Parenthood. Su logro más grande fue el nombramiento de Neil Gorsuch a la Corte Suprema, una decisión que beneficiará a este país durante los próximos 30 años.

Sin embargo, este historial estelar quedó manchado con su primer gran error. Ayer, el presidente Trump volvió a nombrar al Dr. Francis Collins como director de los National Institutes of Health (NIH). El Dr. Collins ocupa ese puesto desde que el presidente Obama lo nombró en 2009. El NIH tiene una influencia enorme sobre el destino de los fondos federales para distintos tipos de investigación médica, y durante la gestión de Collins ha estado bajo escrutinio por financiar prácticas moralmente cuestionables.

Uno de los principales problemas de que el Dr. Collins siga al frente del NIH es que él promueve la investigación con células madre que destruye embriones. En una entrevista que le dio a la revista Nature en su primer día como director del NIH, el Dr. Collins declaró que aumentar el financiamiento para la investigación que destruye embriones era una de sus máximas prioridades. Sus posturas provocaron que se revirtieran rápidamente las restricciones de la era de George W. Bush sobre el financiamiento federal para la investigación con células madre de fetos abortados. Ha seguido impulsando estas políticas a favor de la muerte durante los primeros meses de la administración Trump, y ahora que fue nombrado de nuevo, parece que esto no tiene para cuándo acabar.

Su defensa de la clonación humana es quizá todavía más inquietante. El Dr. Collins es un promotor abierto y decidido de la clonación de embriones humanos para obtener sus células madre. A esto se le conoce coloquialmente como “clonar y matar”. El Dr. Collins promueve (y financia con el dinero de tus impuestos) la creación y destrucción artificial de nuevos seres humanos para cosechar sus células madre con fines de investigación. De hecho, ha argumentado explícitamente que los embriones clonados no merecen las mismas protecciones morales fundamentales que los embriones concebidos de manera natural. Esa mentalidad pertenece a una novela de ficción distópica, y no tiene nada que hacer dirigiendo el dinero de nuestros impuestos, mucho menos cuando hay una administración presidencial provida en el poder.

En mayo, unos 40 congresistas provida le escribieron al presidente para pedirle que reemplazara al Dr. Collins con alguien más alineado con las posturas provida de la administración. El presidente Trump ignoró por completo esta petición. Esperamos que el presidente tome medidas inmediatas para mitigar o neutralizar el daño que el Dr. Collins sigue haciendo, que revierta su decisión de mantenerlo como director del NIH, y que el dinero de los contribuyentes americanos no se desperdicie en investigaciones diseñadas para crear y destruir vidas inocentes.

Respalda una voz clara por la vida.

Tu apoyo hace posible que Right to Life of Central California siga alzando la voz y haciéndose presente en todo el Valle Central.