Tratamientos y documentos para el final de la vida: lo que necesitas saber

Right to Life se enfoca en los temas donde la vida humana inocente está amenazada, tanto al inicio como al final de la vida. Por eso nos preocupan las directivas médicas anticipadas y los documentos POLST, que muchos pacientes con condiciones que ponen en riesgo su vida pueden recibir cuando entran a un hospital, a cuidados de hospicio o a un asilo. Es importante que quienes nos apoyan entiendan algunos de los beneficios o riesgos de estos documentos, y cómo prepararse para tomar decisiones médicas por sí mismos o por sus seres queridos.

Una directiva médica anticipada (a veces llamada testamento vital o poder para decisiones médicas) es un documento que te permite designar a alguien como tu representante médico para que tome decisiones en tu nombre (en caso de que tú no puedas tomarlas), y dejar instrucciones sobre qué tipos de tratamientos quieres o no quieres recibir si se presenta una emergencia médica en el futuro.

Un POLST (Physician’s Orders for Life-Sustaining Treatment, órdenes del médico para tratamiento de soporte vital) es una orden médica sobre los tratamientos específicos que quieres recibir o no recibir durante una emergencia médica, y muchas veces se le entrega al paciente cuando lo internan en el hospital o en un asilo en una situación de final de la vida. Tiene peso legal y los doctores deben seguirla. Puede tener otros nombres, como MOLST (Medical Orders for Life Sustaining Treatment).

Firmar un POLST o una directiva médica anticipada tiene ciertos riesgos. Los pacientes corren el riesgo de quedar atados a tratamientos que no quisieran recibir, o incluso de privarse sin querer de cuidados básicos por no entender bien la terminología médica.

Aquí tienes algunos conceptos provida básicos que conviene considerar al evaluar los tratamientos para el final de la vida:

1. Insiste siempre en el cuidado ordinario; el cuidado extraordinario no es obligatorio. El cuidado “ordinario” o “proporcionado” se refiere a los tratamientos que tienen una alta probabilidad de ayudar al paciente y que no resultan demasiado gravosos. Es lo mínimo que todo paciente merece.

Mucha gente malinterpreta lo que los defensores provida creemos sobre los tratamientos al final de la vida. La postura provida no es que se deba hacer todo esfuerzo posible para mantener vivo a cada paciente a cualquier costo. Una perspectiva provida entiende que la muerte es parte de la vida, y que prolongar la vida no es un valor absoluto e inviolable que pese más que todas las demás consideraciones. Ciertos tratamientos en una situación de final de la vida solo prolongan la muerte en lugar de fomentar la vida, y tienen pocas probabilidades de éxito o resultan enormemente gravosos (por el costo, el dolor, el desgaste físico, etc.) para el paciente. Por eso, cualquier tratamiento con pocas probabilidades de éxito o demasiado gravoso debe considerarse cuidado “extraordinario”, y puede emplearse a discreción del paciente o de un representante que actúe en su nombre. No es una parte necesaria del cuidado básico.

2. La nutrición y la hidratación, incluso por sonda de alimentación, casi siempre son cuidado ordinario. Aunque se den por medios artificiales como una sonda de alimentación, la nutrición y la hidratación casi siempre son cuidado básico. Hay quienes ven la sonda de alimentación como “soporte vital” o como un tratamiento extraordinario. Tenemos que darnos cuenta de que una sonda de alimentación es una forma de cuidado sumamente común y relativamente sencilla, y muchas veces se usa simplemente porque sería complicado o difícil (pero no imposible) alimentar a alguien por la boca, o para evitar el riesgo de que el paciente se ahogue. Es una intervención muchísimo menos invasiva y traumática que, por ejemplo, un respirador. Por eso, cuando alguien dice que no quiere sobrevivir “conectado a máquinas” o “conectado a tubos” al final de la vida, necesitamos hacer distinciones importantes entre la alimentación por sonda y formas de cuidado más drásticas.

Hay ciertos casos donde la nutrición y la hidratación pueden no ser necesarias, o incluso pueden hacer daño (por ejemplo, si la muerte es inminente o si el paciente ya no puede metabolizar la comida y la bebida). Pero fuera de esas circunstancias, la nutrición y la hidratación casi siempre son cuidado básico y ordinario, y privar deliberadamente a un paciente de esas necesidades puede constituir eutanasia por omisión.

Debemos recordar el caso de Terri Schiavo, la mujer con daño cerebral pero por lo demás sana, cuyo esposo sospechosamente “recordó” que ella no deseaba vivir por medio de una sonda de alimentación. Por su decisión de retirarle la alimentación por sonda, en 2004 Terri sufrió una muerte terriblemente dolorosa y prolongada por deshidratación e inanición.

Por eso los documentos POLST y las directivas anticipadas pueden tener riesgos. Muchos de estos formularios no se elaboran con una perspectiva provida, y contienen opciones de cuidado o tratamiento con las que un paciente podría privarse indebidamente de la nutrición y la hidratación, puramente por confusión o por ideas equivocadas sobre la naturaleza de la alimentación artificial. Por eso hay que evaluar estos formularios con muchísimo cuidado.

3. Designa a alguien con poder para decisiones médicas mediante una directiva anticipada. Es imposible prever cada posible situación médica, y por eso los documentos POLST y las directivas anticipadas pueden tener un valor limitado. Muchas veces, ni los propios pacientes ni sus representantes pueden predecir cuál sería la preferencia del paciente cerca del final de la vida. Por eso animamos a quienes apoyan la causa provida a designar a un ser querido provida y de confianza para que tenga el poder de decisión médica en caso de una emergencia en la que la persona no pueda tomar decisiones de salud por sí misma. Antes de que surja una emergencia, el paciente puede platicar sus preferencias con ese representante por adelantado, y puede designar a alguien que comparta sus valores provida. Esto también puede ayudar a evitar divisiones en la familia y a dejar claro quién tiene la autoridad para decidir en nombre del paciente.

4. No estás obligado a firmar un POLST. Si lo haces, llénalo con cuidado. Si te dan un documento POLST para llenar al ingresar a un hospital o a un asilo, debes saber que no tienes que llenarlo de inmediato. Tú, o la persona que hayas designado para tomar decisiones por ti, deben leerlo con calma y con cuidado antes de llenarlo y firmarlo. Si en algún momento no estás de acuerdo con algo que se llenó antes, puedes revocar tu POLST cuando quieras. El POLST no revoca ninguna directiva anticipada previa que hayas llenado para designar a alguien con poder de decisión médica. En general, si llenas un POLST y dejas alguna sección en blanco, estás eligiendo por defecto la opción de tratamiento más amplia disponible en esa sección del documento; esta podría ser una opción legítima para ti. Aunque usar un POLST no es en sí una mala idea, puede ser mejor simplemente otorgarle a un ser querido de confianza el poder de decisión médica para que tome las decisiones de salud por ti a lo largo del proceso de la enfermedad.

En Right to Life animamos a quienes apoyan la causa provida a descargar y llenar la Advanced Health Care Directive (directiva anticipada de atención médica) elaborada por la Arquidiócesis Católica Romana de Los Ángeles, disponible aquí, con su documento explicativo aquí. Aunque Right to Life es una organización no sectaria, creemos que la enseñanza de la Iglesia católica sobre el cuidado al final de la vida y la dignidad humana es totalmente consistente con las creencias de nuestra organización en esos temas, y que la comparten ampliamente una gran variedad de denominaciones cristianas y de religiones no cristianas que también creen en la santidad de la vida humana.

Al llenar este formulario en presencia de testigos y certificarlo ante notario, puedes darles orientación a los profesionales de la salud y a tu familia sobre los tipos de cuidado que te gustaría recibir cuando no puedas tomar decisiones médicas, con la confianza de que tu dignidad humana será respetada y valorada, y de que no te vas a “comprometer” a algo dañino.  El formulario también te da la posibilidad de designar a un ser querido para que ejerza el poder de decisión médica en tu nombre, en caso de que tú no puedas tomar esas decisiones.

Si alguna vez tienes preguntas sobre cómo llenar estos documentos, también puedes contactarnos en Right to Life of Central California. Estamos aquí para ayudar y dar orientación moral a quienes están considerando estas preguntas.  Llámanos al 229-2229 o escríbenos a [email protected].

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