5 consejos: cómo platicar con tus adolescentes sobre el embarazo
1. ¡La comunicación es CLAVE!
Desde muy pequeños, deja que tus hijos sepan que estás ahí para ellos, y mantén una línea de comunicación abierta: desde los temas cotidianos hasta los asuntos difíciles y los temas controversiales. Esto te convierte a TI, como papá o mamá, en la persona de confianza a quien acuden por consejo, y te permite conservar ese lugar como el maestro principal de tu hijo. Puedes ayudarles a procesar las preguntas difíciles que tengan, dándoles espacio para preguntar y para ir formando su propia manera de ver el aborto (y otros temas).
2: Edúcate
¿Sabes cómo funciona la RU-486? ¿Conoces las leyes estatales sobre el aborto? Infórmate sobre los procedimientos de aborto para que puedas explicarlos con precisión (en términos médicos) si sale el tema. Hay unos videos muy buenos sobre el desarrollo humano en EHD.org. No es necesario usar imágenes gráficas, pero si un adolescente pregunta qué le hace un aborto al bebé, hay imágenes de abortos médicamente precisas disponibles en internet. El conocimiento te empodera y te prepara. ¡Estar bien informado también significa conocer los recursos que hay disponibles en tu comunidad! Ten ubicado el centro de recursos para el embarazo (PRC) de tu zona y familiarízate con los servicios gratuitos que ofrece.
Recuerda, no es una lección que se da una sola vez; es una conversación que se va dando en muchos momentos. Asegúrate de que tu adolescente también esté preparado ANTES de que se presenten las situaciones. No esperes a que tu hija llegue a casa y te diga que su mejor amiga está embarazada y anda buscando una clínica de abortos. Ya deberían saber cómo responderle a su amiga con cariño y compasión, y animarla a buscar ayuda en el PRC. Tus adolescentes tienen un círculo de influencia muy grande en su comunidad (la escuela, los equipos deportivos, etc.). Cuando ellos conocen los servicios gratuitos y confidenciales que existen, ¡su comunidad también los va a conocer!
3. A FAVOR, no en contra
Los papás necesitan saber (y poder expresar) aquello de lo que están A FAVOR (la vida), no solo aquello a lo que se oponen. La conversación se vuelve positiva y constructiva cuando compartimos desde la postura de que estamos a favor de la vida… de que estamos a favor de las mujeres, reconociendo las consecuencias devastadoras que muchas mujeres enfrentan por el aborto. Esto también puede abrir un diálogo sobre los “porqués” y darles una base de criterios sólidos para decidir por sí mismos. Este diálogo puede incluir compartir información sobre el desarrollo fetal desde que están chicos. La conversación de “¿de dónde vienen los bebés?” puede tener un impacto tremendo cuando va acompañada no solo del “de dónde”, sino de las transformaciones asombrosas, intrincadas y milagrosas que ocurren dentro del vientre antes de nacer. Si una amiga o alguien de la familia se embaraza, tu hijo puede ir siguiendo el embarazo y descubrir qué le está pasando al bebé en cada etapa de su desarrollo.
4. Todo se trata del TEMA
Cuando platiques con tus adolescentes, recuerda nunca atacar a las personas; mejor enfócate en el tema. Aunque la raíz del asunto va mucho más profundo que el aborto en sí, es importante saber que muchas mujeres que se han hecho un aborto también dicen que sintieron que “no tenían otra opción”. Afecta muchísimas vidas más allá de la mamá y su bebé por nacer. (Regresa al punto 3 si hace falta… enfócate en el valor de la vida… de toda vida.).
5. Las tres C: compasivo, cariñoso y confidencial
Recuerda ser siempre compasivo, cariñoso y confidencial. Puede que tu adolescente te esté contando de un amigo, o del amigo de un amigo. Necesitas ser compasivo y demostrarle que te importa. ¿Te acuerdas de cuando eras joven y estabas seguro de que tus papás no te entendían? Cierra esa brecha generacional y trata de verlo desde su punto de vista.
Ahora viene la parte que puede ser complicada: lo confidencial… tú le estás dando consejo con compasión y cariño a tu adolescente, no al amigo ni al amigo del amigo. Probablemente no tienes toda la historia, o no la tienes exacta. No alimentes el chisme yendo con otros papás o con los papás del amigo del amigo. Mejor guía a tu adolescente para que sea responsable y anime a sus amigos a comunicarse con sus propios papás. Tampoco quieres perder la confianza de tu hijo. Nuestro mejor consejo sobre lo “confidencial” es que te hagas una pregunta muy sencilla: “¿Esta historia es MÍA para contarla?”
Entendemos que en este asunto puede estar en juego la vida y la seguridad de seres humanos. Considera con cuidado los riesgos involucrados antes de tomar decisiones apresuradas en CUALQUIER asunto de confidencialidad.